Hacemos bolitas pequeñas de papel y con una pajita tenemos que soplarlas.
Podéis hacer carreras con ellas o conseguir meterlas dentro de un baso tumbado. Esta actividad nos va a ayudar a coger fuerza en los músculos de la lengua y de la boca mejorando así la masticación y el habla.
Este ejercicio también lo podemos hacer con pompones pequeños.
